9 de noviembre de 2015

Un artesano moderno, un inventor primitivo: Phillipe Starck


Un artesano moderno, un inventor primitivo: Phillipe Starck

Para el gran ícono del diseño, el objetivo único de sus creaciones debe de ser mejorar la vida del mayor número de personas.



El francés Phillipe Starck es diseñador de profesión, pero inventor por intuición "sólo a través del trabajo es posible cumplir con nuestra responsabilidad en este mundo y evolucionar" esa es su filosofía de vida.

De él se saben muchas cosas sobre sus creaciones, la funcionalidad y estética de sus diseños, y los hoteles y restaurantes que reflejan su genialidad. Es aún más fascinante el carisma que proyecta en persona y su honestidad humana: confiesa que vive desconectado del mundo, no lee noticias, no escucha radio, no ve televisión. Sólo trabaja y cuando no trabaja hace lo que más le gusta: hacer el amor con su esposa.

En medio de sus entrevistas y charlas con periodistas, devela una complicidad y un equilibrio estupendos con su pareja. Su esposa, mucho más joven que él, le ayuda a enfocarse cuando alguien le hace una pregunta, porque él por lo general contesta lo que quiere y al final le pregunta a ella: ¿cuál era la pregunta que me hicieron?

Starck estudió en la escuela de Nissim de Camondo en París, se graduó en 1970. Inició su carrera profesional como director artístico de Pierre Cardin.

Su primer proyecto arquitectónico fue el diseño de interiores del club nocturno Le Bains Douches en Paris, Francia. Durante la década de 1980 renovó los apartamentos privados del presidente francés François Mitterand en el Palais de l'Elysée, realizó la decoración de los interiores del Café Costes en París y se encargó de los interiores del Caffé Manin en Tokio.

Fue el responsable de la decoración de interiores del Hotel Royalton de Nueva York y proyectó los planos para los locales de la cuchillería francesa Lagouiole. Construyó el barco "La Fiamma" para la empresa Asahi y el inmueble Nani Nani para Rikugo en Tokio. Realizó el diseño de interiores del Teatriz y de Ramses en Madrid y el Hotel Paramont.

Participó en la construcción del Groningen Museum, construyó el edificio de oficinas Le Baron Vert en Osaka para Meisei y se ocupó de una serie de residencias particulares, como Lemoult (París), L'Angle (Amberes), 18 maisons de rapport en Los Ángeles y una residencia particular en Madrid, entre muchos otros proyectos. Actualmente ha creado más de 10 mil objetos con la misma misión y visión de vida.

De su devoción por el diseño contemporáneo han surgido desde muebles, exprimidores de limón, cepillos para baño, bellas tapas de inodoros, revolucionarios mega-yates, hasta micro turbinas eólicas, coches eléctricos, y hoteles irreverentes. Muchos de sus objetos han sido galardonados con diversos premios.

Una de sus obras más conocidas es el exprimidor de limones Juicy Salif diseñado en 1990. Hizo un primer boceto del exprimidor en la servilleta de papel del restaurante donde estaba comiendo, justo después de tener que exprimir limón en un plato de calamares. Está comercializado por la compañía italiana Alessi. Mide 14 cm de diámetro y 29 cm de altura; está fabricado en aluminio pulido.

Este personaje emblemático del diseño industrial y de interiores sabe y opina de todos los temas. Por ejemplo de la responsabilidad que tenemos todos en este mundo a través de nuestro trabajo, sea el que sea, para superarnos a nosotros mismos. Enfatiza que el trabajo diario es la vía hacia la evolución. Su misión y visión es que la creación, en cualquiera de sus formas, debe mejorar la vida de la mayor cantidad de gente posible. Sí, es un filántropo.

Se describe como esencialmente político, pero es un filósofo. Y ambas cosas están tan radicalizadas en él que se podría decir que un es anárquico. Starck crea a partir de su preocupación por las implicaciones ambientales, su profunda comprensión de las mutaciones contemporáneas, su entusiasmo para imaginar nuevas formas de vida, su determinación de cambiar el mundo, su amor por las ideas, su deseo de defender la inteligencia de la utilidad y la utilidad de la inteligencia.

Son muchas las preguntas que se hace al momento de diseñar: ¿quién lo usará?, ¿cuál es la vida de esa persona?, ¿en qué sociedad vive?, ¿qué civilización creó esta sociedad? Para él, todos debemos tener una visión amplia del mundo para convivir en sociedad y así poder dar y recibir de los demás. Entre más eleves tu visión, serás más importante para la sociedad. En ese sentido debe estar nuestro trabajo y nuestras aportaciones a la comunidad, tal como lo hacen los artesanos.

Para Starck, somos entes que construimos la historia de la humanidad. Así de claro, como vamos de paso por esta vida, debemos inventar para otros y dar las herramientas a nuestros hijos para que inventen su propia historia: "nadie está obligado a ser un genio, pero todo el mundo tiene que participar”.




No hay comentarios:

Publicar un comentario